miércoles, julio 03, 2013

ROGER SENSERRICH propone aplicar el sistema estadounidense a la financiación autonómica en España:

Un modelo que a buen seguro haría felices a muchos nacionalistas catalanes y evitaría muchos dolores de cabeza pasa por eliminar las dos normas más absurdas de todo nuestro sistema autonómico: la idea que una autonomía no puede crear impuestos donde el estado ya está recaudando, por un lado, y la estúpida manía que tenemos que pagar lo mismo del mismo modo en todas partes. El primer punto es relativamente sencillo: el IRPF, IVA y demás no deberían ser divididos entre los dos niveles de gobierno según un porcentaje fijo, sino siguiendo dos impuestos separados. En Estados Unidos, sin ir más lejos, a muchos nos toca preparar dos formularios de income tax. El gobierno federal, por un lado, recauda lo suyo, y el gobierno estatal hace lo propio con su propio tributo. Para simplificar papeleo, ambos impuestos son gestionados en la misma “ventanilla” del IRS, pero la estructura de cada tributo es completamente distinta. Algunos estados, como Connecticut, tienen impuestos progresivos, otros tienen flat tax (puramente proporcionales) y algunos carecen de impuesto sobre la renta estatal y recaudan todo con impuestos indirectos. El sistema es a veces confuso (especialmente si vives en un estado y trabajas en el estado vecino), pero los legisladores y votantes  pueden decidir claramente el nivel de servicios que piden y de dónde sacarán el dinero. El único límite sobre dónde pueden recaudar los estados es que sus tributos no pueden actuar como aranceles  o limitar el comercio interestatal, y santas pascuas.

Leedlo entero; aunque la primera parte del post es debatible, la segunda es impecable. Es algo que llevo tiempo pensando que podría ser una solución, aunque complicadísima de implementar, y más a estas alturas. Pero por pedir, que no quede...