miércoles, abril 27, 2011

¿QUERÍAIS UNA PRUEBA de que la estupidez es contagiosa? Un cantante de un pub en la isla de Wight (Reino Unido) ha sido arrestado por cantar la canción Kung Fu Fighting -que forma parte de su repertorio habitual- cuando había dos chinos en la audiencia, que se enfadaron y lo denunciarion.

Entendería que lo entrullasen por su mal gusto musical pero, ¿por racismo?

Pues hala, para solidarizarme con el pobrecillo:


ACTUALIZACIÓN. Más pruebas, que me envía Ramón González Férriz por Twitter.