viernes, septiembre 09, 2005

CREO QUE voy a empezar a recopilar aquí ejemplos de un "falso amigo" que se avista de forma cada vez más habitual en la prensa y en los análisis de nuestro país (aunque, por cierto, no esté en la lista) sobre todo en las traducciones de informaciones o artículos de opinión escritos originalmente en inglés, lo que hace que el texto pierda sentido para un lector que no conozca demasiado a fondo los recovecos de la ciencia política.

Ese falso amigo del que voy a hacer seguimiento es liberal, que en inglés no significa lo que parece sino "progresista", "de izquierdas". Es decir casi lo contrario, porque ya sabemos lo mucho que el liberalismo abomina de esa querencia progre por burocracias, presupuestos e intromisión estatal en la vida privada. Pero me lanzo a ello por el daño que este falso amigo concreto ha causado en el debate político, ya que es el que provoca que haya tantos prodigándose en arrojar la etiqueta de liberal -muchas veces adosando los prefijos ultra o neo- como insulto; en realidad están intentando atacar a la izquierda estatalista pero están confundidos con las etiquetas, porque lo que a ellos realmente les priva es la propiedad privada y los derechos individuales...

Ironías aparte, empezaré por esta deficiente traducción de La Vanguardia de un artículo de Niall Ferguson sobre el Katrina y las catástrofes naturales:
[E]ese mismo impulso subyacente - interpretar el desastre como la confirmación de la postura ideológica de uno- se ha dado también entre muchos liberales estadounidenses. Los detractores de la guerra de Iraq no tardaron en señalar que la Guardia Nacional, en lugar de estar disponible para rescatar a las víctimas del huracán, se encontraba en el lejano Bagdad, fracasando al intentar evitar estampidas mortales. Los habituales no pudieron resistirse a apuntar que la mayoría de las personas atrapadas en la ciudad inundada eran afroamericanos pobres que carecían de medios para huir del huracán.


ACTUALIZACIÓN. Hablando de La Vanguardia, menos mal que ya nos había avisado Eusebio Val ayer, que si no nos tragaríamos sin rechistar el absolutamente descontextualizado artículo de Xavier Mas de Xaxàs (X-Man tras el feliz bautizo por parte de John Chappell).

ACTUALIZACIÓN II. Y por no dejar el diario barcelonés, este chiste de hoy es más certero de lo que seguramente el dibujante sospecha. De hecho ya escribí exactamente eso hace poco, aunque a propósito de las discusiones sobre la constitución iraquí y no las del nou estatut, como hacen Ventura & Coromina.