viernes, febrero 06, 2009

HENRY KAMEN, sin compasión (req. suscr.):
Hace sólo unos días, en el programa de TVE Tengo una pregunta para usted, un miembro del público le preguntó al presidente del Gobierno por las armas que España está vendiendo a Israel.Zapatero replicó, con semblante irritado, que «no se ha matado a ningún palestino con armas españolas». Es una respuesta que invita a una intensa reflexión.

¿Significa esto que si los israelíes compradores de las armas sabían que eran españolas, nunca las usarían para hacer daño a nadie? ¿O significa que las armas eran de tan pobre calidad que los israelíes preferirían no utilizarlas para luchar contra Hamas? ¿O significa que, ante lo inesperado de la pregunta, Zapatero no supo contestar con tino? La última respuesta parece la más razonable. Desconcertado por la pregunta, el presidente no sólo olvidó decir que los fusiles, pistolas, ametralladoras y silenciadores estaban entre las armas pacíficas vendidas a Israel, sino que también cifró equivocadamente el volumen de armas que se comercian con este país, que resulta ser cuatro veces lo que dijo en televisión.

El supuesto pacifismo de la ministra de Defensa, y la declaración del presidente del Gobierno de que las armas españolas son estrictamente pacíficas y no pueden causar daño, le animan a uno a observar con atención la cuestión de la venta de armas por España.

[...] Según un informe que el Gobierno presentó en el Congreso en septiembre de 2008, la venta de armas creció por encima del 130% durante la primera legislatura de Zapatero, pasando de un valor de 400 millones de euros en 2004 a 933 millones de euros en 2007. Como otros países proveedores de armamento, los vendedores españoles buscan beneficios y no piensan en la inevitable pérdida de vidas.No se trata sólo de una cuestión de si las armas españolas matan palestinos, o incluso israelíes, sino de que se han vendido sin distinción a países que por supuesto las usan para matar.


En el pasado, Amnistía Internacional denunció al Gobierno español por vender armas a Sudán -pese a la prohibición de la Unión Europa de suministrar armamento a este país-. Según AI, alrededor del 40% de la exportación española se dirige a países implicados en conflictos regionales o que no respetan los derechos humanos, como China, Cuba e Irán. Se puede añadir que España ha vendido armas a algunos de los países más pobres del mundo, como Angola, o a países que destinan más recursos al gasto militar que al desarrollo humano, como Ecuador, Pakistán y Turquía.
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